Cáncer de mama desde el aspecto psicologico

Cáncer de mama desde el aspecto psicológico.

 

¿Qué es el cáncer de seno?

El cáncer de seno (o cáncer de mama) es un tumor maligno que se origina en las células del seno. Un tumor maligno es un grupo de células cancerosas que pueden crecer penetrando (invadiendo) los tejidos circundantes o que pueden propagarse (hacer metástasis) a áreas distantes del cuerpo. Esta enfermedad ocurre casi exclusivamente en las mujeres, pero los hombres también la pueden padecer.

 

¿Se puede detectar temprano el cáncer de seno?

Las pruebas y exámenes de detección tienen el propósito de encontrar una enfermedad, como el cáncer, en las personas que no tienen ningún síntoma. El objetivo de los exámenes de detección, como los mamogramas, es detectar el cáncer de seno antes de que empiece a causar síntomas. Los tumores cancerosos del seno que se encuentran pueden ser palpados, y tienen más probabilidades de haberse extendido fuera del seno. Sin embargo, los exámenes de detección a menudo pueden encontrar cánceres de seno cuando son pequeños y todavía están confinados en el seno.

Cuando existe un diagnóstico de cáncer de mama provoca reacciones de sobresalto e incredulidad, así como también se presentan sentimientos de miedo y ansiedad.

Durante este período inicial de shock se le pide a la mujer que, simultáneamente, asimile una gran cantidad de información médica, para que así pueda elegir elegir  el curso adecuado del tratamiento. Normalmente la paciente debe efectuar determinadas elecciones. Es de vital importancia  para ella entender los procesos médicos específicos y examinar sus propios sentimientos.

Ser diagnosticada con cáncer es una de las situaciones más estresante y temida en la sociedad actual. Es una de las enfermedades que más problemas psicológicos causa en la persona que lo padece. En el cáncer se dan una serie de circunstancias que son fuente de malestar psicológico: su naturaleza crónica, la incertidumbre ante su evolución, los efectos secundarios de los tratamientos que habitualmente se utilizan para su control y el significado social de la palabra cáncer.

Ante tal padecimiento la persona tiene que “aprender” a convivir con la enfermedad, modificando sus esquemas habituales de funcionamiento y poniendo en marcha sus recursos de afrontamiento. Los tratamientos habitualmente utilizados para el control del cáncer (cirugía, radioterapia, quimioterapia, trasplante de médula ósea…) tienen unos efectos secundarios que no sólo afectan físicamente a la persona, sino también, y de forma muy importante, social y psicológicamente. A todo lo anterior se añade el significado social de la palabra cáncer. Si preguntamos a cualquier persona qué significa la palabra cáncer, la mayoría nos dirán que dolor, muerte, desfiguración, miedo, desesperanza, incertidumbre, incapacidad y alteración de la vida cotidiana. Lo que está en la base de todo ello es que el cáncer es percibido como una enfermedad dolorosa, insidiosa, que puede deteriorar a la persona y conducirla a la muerte.

Todo ello hace que nos encontremos ante una persona que se halla en una situación muy difícil, dolorosa, que tiene que hacer frente a múltiples miedos y temores y cuya calidad de vida está muy disminuida. La forma en que la persona hace frente a la enfermedad depende de la conciencia que tiene de la misma, de su historia personal, del significado que le dé, de las consecuencias que de ella se derivan y, sobre todo, de los recursos de afrontamiento que pueda poner en marcha ante la situación que le está tocando vivir.

Éste es el momento ideal para buscar apoyo emocional y social. Se requiere de personas que le puedan brindar fortaleza y consuelo. El apoyo puede presentarse en diversas formas: familia, amigos, grupos de apoyo, iglesias o grupos espirituales, comunidades de apoyo en línea u orientadores individuales.

Casi todas las personas que han tenido cáncer pueden beneficiarse de recibir algún tipo de apoyo. Algunas personas se sienten seguras en grupos de apoyo entre personas que enfrentan la misma situación o en grupos educativos. Otras prefieren hablar en un entorno informal, como la iglesia. Es posible que algunas personas se sientan más a gusto hablando en forma privada con un amigo de confianza o un consejero. Sea cual fuere su fuente de fortaleza o consuelo, asegúrese de tener un lugar a donde acudir en caso de tener inquietudes.

 

                                                           Elaborado por: Psic. María Esther Chávez Díaz